miércoles, 20 de agosto de 2008

Testimonio

JÓVENES ENCARCELADOS

Una bendición es ir, o un domingo por la mañana, o un sábado en el mismo horario a visitar la prisión, para encontrarme con chicos, en los módulos de jóvenes de ese pabellón de no más de 20 años, que en su poca capacidad de comprensión de las escrituras; buscan muchas veces con lágrimas en los ojos a su olvidado Salvador Jesucristo.
Incluso, en la mayoría de los casos, con un reducido conocimiento bíblico, pero con la evidencia de que algo debe haber en la vida más importante que toda esa primera amargura que nuestro más conocido enemigo, les está haciendo vivir en ese hotel de “Cuatro Apagadas Estrellas” conocido como la Cárcel de Villena.
Contristados y con desgarros en el corazón; queriendo recordar a ese Salvador que visto por primera vez y dado a conocer por algún predicador de barrio en sus lugares de nacimiento o tal vez en algún culto familiar, buscan, hoy ansiosamente pues es lo único bueno y mejor, que les puede ocurrir en citado lugar.
Cuentan anécdotas, peleas entre ellos, muestran sus brazos cortados por ellos mismos, cicatrices demasiadas evidentes a veces hasta con sangre,(algo horrible de ver para quienes no estamos acostumbrados a esto). Quizás…, para demostrar su repulsión al mundo y a ese Engañador, que tapa los oídos para que no puedan escuchar sus llantos escondidos, sus sentimientos destrozados, su impotencia por no haber tenido una mejor enseñanza y conducta.
En muchos casos de sus propios padres y familiares pues hasta comparten también celdas en otros módulos al unísono, con madres, hermanos o primos de una misma familia.
Lamentablemente tras esta cortina de humo, buscan a nuestro maravilloso Jesús, no tan conocido como nosotros la mayoría de los Adventistas lo conocemos(…), pero sí; lo suficiente para que hoy, internados en las aulas con rejas, que Satanás con desamor preparó para ellos, pídanlo a gritos, pues se encuentran pagando un precio muy alto para sus jóvenes edades, por pecados que si bien ellos cometieron por conductas, y actuaciones ante la sociedad, se vean hoy, presentados; incluso muchas veces como rehenes indirectos de mafias, que llenan sus arcas de sucios euros.
Siendo estos niños grandes; utilizados en sus nesecidades, fuera y hasta dentro de la prisión, aprovechándose del martirio en que a veces conviven y que si consiguen vender alguna ropa o zapatos pueden así comprar a precio de oro ese aromático puro(…);que allí a muchos de ellos llevó.
Qué pena da…, pues valiéndose de esa nesecidad, una poca cultura, y falta de escolaridad que presentan, se vean atrapados en un sistema y una sociedad (por desgracia para ellos); que los ha llevado a esa mala experiencia.
Se pueden ver otros casos; hijos de padres drogadictos, que desde pequeños crecieron viendo a estos; degradados por la miseria espiritual, que los ha llevado a trasmitir a sus hijos a toda esta telaraña para que sufrieran hundidos en celdas; castigados por años perdiendo allí, su juventud.
Como si fuera poco muchos de ellos enseñan sus brazos en los que las agujas de la droga se dibujan destruyendo sus personalidades creando en vez de chicos para una buena sociedad; pequeños diablos que; hoy lo único que tienen en sus vidas es lo puesto, un plato de comida, tal vez no siempre agradable. Y una nesecidad; el Espíritu de Dios, que llama a sus corazones.
Luchas diarias de convivencia, toda una selva; en un mundo, en el que diversos idiomas y culturas, se entrelazan, y no siempre llegan a común acuerdo. Inclusive a la hora de la comida, pues los más hambrientos atropellan a los menos para buscar un primer lugar a la hora de este servicio.
Caras inocentes mezcladas con mentira, en la que Satanás ríe y se regocija con jóvenes que allí viven y conviven diariamente en una triste carencia espiritual y que como hijos de Dios; también merecen una nueva oportunidad, no solamente ante una sociedad que no les ha podido enseñar mejores cosas sino que también ha sido capaz de llevarlos a la situación en la que ellos viven actualmente.
Porque la creación fue sometida a frustración, no por su propia elección, sino por la voluntad del que la sujetó, con esperanza
De que la misma creación será librada de la esclavitud de la corrupción, para participar de la gloriosa libertad de los hijos de Dios. (Romanos 8:20 y 21).
Por ese motivo ellos merecen una vida mejor, porque sin lugar a dudas viven en un mundo que Dios no fue el autor del mismo sino el propio Satanás autor de la criminalidad, la mentira, y el desastre que todo un mundo lleva sobre si, por seguirlo equivocadamente.
La hermana y escritora bíblica; E. G .de White nos dice: en el Libro fundamentos de Esperanza”. “El plan de salvación se concibió con el fin de redimir a la raza caída, y darle una nueva oportunidad”
Creo firmemente; ellos merecen tener la esperanza de que exista un salvador, que los espere con los brazos abiertos, pues son esclavos del Padre de la Mentira.
Oportunamente he sentido la nesecidad de escribir este artículo pues en los tiempos del fin en los que nuestro Señor nos ha hecho vivir, en el que más halla de todos los acontecimientos desastres en que vivimos; como Adventistas del Séptimo Día ya nuestra Pluma Inspirada; también nos había advertido…Tiempos difíciles están ante nosotros. El cumplimiento de las señales de los tiempos da evidencia de que el día del Señor está cercano. Los periódicos están llenos de indicaciones de un terrible conflicto futuro. Audaces robos ocurren con frecuencia. Las huelgas son comunes. Por todas partes se cometen latrocinios y asesinatos. Hombres poseídos por los demonios quitan la vida de hombres, mujeres y niños. Todas estas cosas testifican que la venida de Cristo se halla a las puertas. . . (Fundamentos de Esperanza; La Crisis de los Siglos)
Cristo viene y todos los esperamos, lamentablemente muchos nos perderemos y perderemos a nuestros hijos por nuestras propias culpas y todo debido al mundo que nosotros mismos hemos formado, hemos convertido el Edén que nuestro Dios nos dejó en mundo de desgracias; como en esa prisión, que para la vida de tantos jóvenes que cuando comienzan a “romper el cascarón del huevo” (de sus vidas), son capturados ; encerrados, y en la que muchos de ellos cuando cumplen la mayoría de edad son llevados a Módulos de mayores llegando así al borbollón de mayor marginación, las edades, las condenas, la corrupción y los peligros que allí se presentan a diario también se acrecientan “para ese niño a la fuerza” que su única escuela ha sido la calle.
Comparando jóvenes, me surgen miedos, que a veces pienso; que son naturales, pues los nuestros y los de nuestros familiares y amigos no están tan lejos de estar como éstos, muchas veces en la prisión que este mundo que les ofrece; el Internet mal utilizado y no regulado, la televisión que a diario nos quita tiempo de estar con nuestro Dios, y lo único que mas nos brinda es una muestra de la destrucción del hombre por el hombre, no solamente en lo físico sino también en lo moral.
En lo moral y ante una sociedad moderna en la que el pecado, el mal hablar, las palabrotas la intransigencia de menores pegándose entre ellos, filmándose con modernos móviles, pegando luego en Internet sus pillerías como el resultado de una sociedad alejada de Dios y entregada al enemigo.
Dibujos animados para nuestros mas pequeños; mostrando también la nueva personalidad creada por Satanás para ellos, un nuevo mundo por él construido, no con mejores perspectivas que los programas para mayores, queriendo mostrar lo inmoral como algo normal y decente, en la nueva era en que estamos viviendo.
"Toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto... “(ROM. 8: 22).
Si tuviéramos la perspectiva de mirar mas en plano vertical con el cielo; y buscáramos convivir mas con las enseñanzas de nuestro creador y menos con las del mundo podríamos ver que nuestros hijos pueden en muchos casos estar peor que éstos jóvenes en Cárceles de Cemento; debido a que en el mundo, está todo lo que allí a éstos pequeños presidiarios los llevó, y nuestro hijos hoy conviven con ello.
¡Saben(…)¡y dicho por ellos mismos…; lamentan tanto tiempo y vivencia apartada de ese Dios, pues se que firmemente muchos de ellos en su corazón claman, y lloran a Dios que ha tardado tanto en llegar a sus vidas y nunca tarde entienden que hoy es lo mejor que les está ocurriendo, para poder sentirse libres entre rejas recurriendo a Cristo quien es el único que los puede liberar de esa prisión estatal y personal en la que habitan.
Ellos cuentan sus miedos, tanto que después de terminar sus condenas, muchos cuando salgan, se encontrarán que no tienen ni familia que los espere a la salida de la prisión y por supuesto menos con un plato caliente de comida, ni con una cama en la que dormir pues muchos son extranjeros, y ni sus familias saben que allí se encuentran.
Les dejo aquí uno de los textos de nuestra escritora Bíblica Elena g de White;
Nuestros jóvenes necesitan ayuda y ánimo.
Ahora es nuestro momento y oportunidad de trabajar por la juventud.
Decidles que estamos ahora en una crisis peligrosa y necesitamos saber discernir la verdadera piedad. Nuestra juventud necesita ser ayudada, levantada y alentada, pero de la manera debida; no, por ejemplo, como ella lo querría, sino de la manera que le ayude a tener mentes santificadas. Necesitan religión buena y santificadora más que cualquier otra cosa (La Educación Cristiana, pág. 497).
Dios nos ayude en tiempos tan difíciles, para ayudar a enfrentar a nuestros hijos en un mundo tan difícil como el que estamos viviendo y nos capacite para estar nosotros a altura necesaria para aconsejarlos.
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra dominadores de este mundo de tinieblas, contra malos espíritus de los aires.
Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, quedar firmes.
Estad., pues, firmes, ceñida vuestra cintura con la verdad, vestidos con la coraza de justicia, calzados los pies con la prontitud para dar el evangelio de paz.
Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos
Tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios.
Efecios 12 al 17
Y como familia de Dios, lo suficiente… “Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras. (Tito 2: 13, 14).”
Dios nos bendiga…, cuide…, guarde y proteja, de prisiones mundanas pues somos un pueblo único, de Dios; que espera la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo.
"Porque tú eres pueblo consagrado al Eterno tu Dios. El Señor tu Dios te ha elegido para que le seas un pueblo especial, entre todos los pueblos de la tierra.
Deuteronomio 7:6 amén
Os pido hermanos que oren por estos jóvenes, por todos los jóvenes de las prisiones de España y este mundo, por los jóvenes adventistas y no adventistas, por nuestros hijos para que puedan ver que no hay peor prisión que la que Satanás nos brinda en el tiempo en que nos ha tocado vivir, y entiendan que no se necesita estar entre cuatro rejas y en una cárcel estatal para ser discípulo y prisionero de nuestro peor engañador.
Iglesia de Alcoy
Mario Alfredo Sánchez Puppato